domingo, 12 de enero de 2014

Breve mensaje para los twiteros, youtuberos, facebookeros, bloggeros y demás carroña.

Mensaje para los twiteros, youtuberos, facebookeros, bloggeros y demás carroña.

La gente no quiere tener buenas conversaciones, la gente no quiere ser distinta, la gente no quiere ser inteligente. Sin embargo, la gente quiere aparentar tener buenas conversaciones, aparentar ser distinto y aparentar ser diferente para tener un motivo ilusorio de para que vivir.
Pero cuando eso se agota, (la ilusión) la gente quieres conversar de lo que conversan los demás, la gente quiere parecerse en la mayoría de lo posible a los demás, y aunque duela decirlo, la gente prefiere ser tonta e ignorante.

Hasta que la gente no entienda el porque de las cosas, antes del para que, los valores importantes no tendrán un rigor individual, sino que seguirán siendo la idea global y efímera, mermada en la consecución limitada de objetivos, que se plantea el ser humano constantemente.
Así pues, abstenerse de sentirse importantes, o dejar de pensar que podéis llegar a ser el centro del universo. o mejor dicho dejar de pensar que el universo esta en vuestra contra, porque aunque duela, sois un organismo mas, que esta aquí por pura aleatoriedad, por causas que aun desconocemos.

Vamos a empezar a comprendernos como individuos del cosmos, dejando al margen la hostilidad. o en su defecto:  cualquier creencia desadaptativa, desvaloración injustificada o descalificación no oportuna hacia los demás seres que están a nuestro alrededor, con el fin de creernos el centro del mundo. Y vamos a intentar de algún modo, empezar a desarrollar la complicidad, el entendimiento y la cooperación de todos, como una unión que debe sobrevivir en un mismo espacio tiempo, en sincronía y paz.

-Ni he tenido mala suerte en el amor, y todos los hombres y mujeres son iguales.
-Ni la gente por la calle me mira mal, por que soy mejor que todo el mundo.
-Ni soy un marginado social y nadie me quiere, por eso voy a intentar dar pena para que me quieran.
-Ni la modestia para conseguir intereses individuales, o en su defecto, elogios hipócritas y megalomanos, con las leyes de la reactancia (si, la psicología inversa).
-O me creo el mejor en algo y por eso paso por encima todo lo que hagas.
 - Incluso juzgo tu vida por una frase que digas y te tacho con un adjetivo mal sonante y generalizado con el fin de intentar llevar razón.

Así pues, si quieres tener conversaciones interesantes, trabaja tu intelecto, cultura, lenguaje,  como creas conveniente. Pero no esperes que alguien o algo lo haga por tí, y encima te quejes.

Si quieres ser diferente compórtate como tal, reconstruye tu educación, valores, se creativo, divertido etc. sin negar la oportunidad a nadie y sin juzgar a nadie, para que no lo pueda alcanzar.

y si quieres ser inteligente demuéstralo con actos y no descalifiques o desvalores a todo el que te rodea con el fin de despreciarlo. Porque como ya sabemos: no es mas listo el sabio por sabio, sino por viejo.

Así que la próxima vez que escribas, postees o mandes cualquier tipo de comentario a alguien dando tu estúpida opinión, piensa primero "porque" lo hago y que "valores" estoy siguiendo. Porque desde un Pc puedes hacer mil tonterías, pero en la vida REAL (si, la de la calle), luego eres un mero ente pasivo mas, que no sabe aún cual es su sitio en la tierra, y por eso se comporta como tal.

LEE, REFLEXIONA Y PIENSA.

Observa, aprende y después practicarlo.
y si no es así, empieza de nuevo.

Dastin.

LAGRIMAS NEGRAS, POEMA.


Violación voluntaria.

Tengo el alma rota,
ya no distingo entre pena
o complacencia.
Soy optimista a trozos,
agonizo a minutos,
muero por momentos,
rezo en instantes.
Miro, recuerdo y respiro,
Cierros los ojos y lloro,
Amo y no siento,
quiero y no lo hago.
Comprendo el fin,
y no los medios.
Amo al hombre,
 lo odio al mismo tiempo.

Quiero llorar y no puedo,
 deje de existir, creo
que he muerto por dentro.
Me siento sucio y terco,
Ingenioso y blasfemo.
Tengo miedo
 pero no me asusto,
pena, pero no disparo.
He dejado de latir, ya no
corre sangre, solo rabia;
 rencor;
Venganza y drama.

Ya no me siento fuerte,
Aunque sí rudo.
Mi alma ya no siente,
La deje escapar,
 ese mes de luto.
Navidades prosperas en aquel año,
Inteligencia forzada,
muerte de ese niño,
hasta luego infancia.
Adiós, le dije ayer,
a mí existencia desplazada.

Muere, muere, y muere
Y nunca jamás vuelvas,
¡Vuelvan lágrimas!,

Vuelvan a esta casa.



















lunes, 23 de diciembre de 2013

Poema a la huerta Murciana.

MI HUERTA

    Nube dura, blanca y gruesa
diluvias sobre la tierra
y a soplos das a la huerta
lágrimas de vida eterna.
   Perdona ya los pecados,
que antaño fueron a cuestas
(y ahondan allá en tus piernas ,
estériles de plomo y piedra)
Y deja que verde nazcan
los frutos dulces de ella.

No pudras por mal ajeno,
el hambre de la docena
que bien por culpa de pocos
paguen en las galeras.
    Dame por siempre: amor, paz,
y no guerra
si quieres que a ti te quieran
eterna y quería huerta.
Eres la medula de todos,
de todos los que la tengan.
Ya existen hojas de cera
Iguales que las de hacienda
Que aunque no valgan la pena
 también derrochan cariño y flema.
    Pero a reojo de ésta,
yace la verdadera,
que no merece soñar
Y menos con las de fuera.
   Pues la medula se siente
Y conoce la verde huerta
no la compares con otra
Ya que es pura, solemne y nuestra.






Donde haya luz, siempre entrara el sol.

    LLUVIA PASAJERA

    Nubladas noches de rayos
a esperas de la tormenta
caen las primeras gotas,
gotas de cal y arena.
    Lluvia que cae en la colina,
charcos que llegan a tierra
podridos de rabia quimera
que oscura y sucia destella;
llantos de plata negra.
    Colmados charcos reflejan,
la luz de la luna negra
anochece junto con ésta,
la última gota fresca
Brincando y Salpicando
a todas, y todas a su manera.

   Basta  y a solas, relincha
agonía en Muros de tristeza
y yacen dentro del soto
nuevos charcos ;
de fango, hielo y de piedra.
    ¿No es vivir el reflejo
de la luna en tu ribera?
colmada entre sol y sombra
gozosa entre mar y selva.
    Pues charco desvanecido
trae consigo luz y niebla;
Reza y reza nube eterna
que en  diluvio se ha convertido
cayendo sobre olas,
y dejando la bruma espesa.
   Alentaos! recientes charcos
Que salpican gotas nuevas
de ti depende arrastrarlas,
de ti depende que mezan,
de ti depende que nazcan,
y que vuelvan gotas buenas.
















miércoles, 11 de diciembre de 2013

SI SE NACE ESPAÑOL, SE MUERE ESPAÑOL. O NO. ¿EXISTEN ALTERNATIVAS?


En primer lugar voy a dar mi opinión sobre la actitud española que no es poca y sobre la inseguridad española que no es menor. Mi motivación de este ensayo no es otra que ejemplificar todo aquello que ocurre en nuestras narices y no somos capaces de entender o comprender. Así que voy a dar mano dura a todo lo que creo haber comprendido hasta ahora.

Como buenos conocedores, sabréis que si algo caracteriza a la cultura española, esto es el sentimiento de envidia. Pero ésta no es lo único negativo que nos caracteriza, si no el abanico de emociones que subyacen de éste pecado capital. A raíz de éste, se puede comenzar a ahondar en la medula espinal española, y con ello todos los problemas que emanan de ésta y como se desarrollan y arraigan en nuestra conducta durante toda nuestra vida. Es decir, si se nace español, se muere español. A no ser que emigres a tiempo.

Para entender que es la envidia y porque nos caracteriza en primera instancia. Primero has de sentirla y ser esclavo de esta (como todos los españoles hemos sido). Yo he sido y sigo siendo un mecenas de la misma, pero poco a poco voy desaprendiendo a comportarme a juicio de esta y con ello, intentar ser una persona más independiente de la misma. No obstante, después de desaprender la conducta de la envidia, hay otro sentimiento que la sigue. Este sentimiento es el egoísmo u EGO, que también lo nombrare y hablare de éste más adelante. Cuando se logra actuar sin el sentimiento de envidia el individuo tiene la sensación de bienestar y de conciencia colectiva, pero más adelante se enfrentara a una dura prueba que es el conocerse a sí mismo, para poder posteriormente conocer y/o comprender a los demás.

Hasta aquí bien, pero se preguntaran ¿Por qué somos envidiosos? O mejor aún ¿Por qué sentimos envidia? Esta sensación, como es de obviar, entra dentro de la cultura española. Véase el mito de Caín. A cultura española me refiero a las costumbres que hemos sido educados, además de receptores de un aprendizaje que ha forjado nuestro desarrollo conductual y emocional. Éste suele ser, durante la primera etapa de nuestra vida. Y si cabe,  la más importante, ya que de ésta evolucionara lo que somos y lo que seremos. Un buen ejemplo de este tipo de aprendizaje, es la diferenciación cultural de España. Como la mayoría de españoles saben, dependiendo de la zona geográfica que has nacido, se educara con una idiosincrasia distinta, pero al fin y al cabo con la misma esencia, la envidia de los otros. E incluso el odio de un mismo país, con gente de su propia tierra. E incluso el odio de una misma región con gente de su misma ciudad. Y ya puestos a decir, incluso con los vecinos y amigos. Y más aún en la misma familia. Y más aún en la misma pareja. Si no somos capaces de solucionar este odio/envidia como esperamos evolucionar como seres humanos civilizados. Se da lo que uno recibe.

A modo de ejemplo: un niño que ha sido educado con los valores más estrictos y disciplinados. Posteriormente en su adultez, es muy probable que dichos valores los traspase a sus hijos, familia o colectivo social. Puesto que esto ya es un hecho, imaginemos ahora que un individuo se cría con unos valores de intolerancia, desvaloración, desprecio, inseguridad, miedo, posesión, fracaso, recelo etc. No es de extrañar la herencia que dejara a su entorno más cercano. Pues así hemos sido criados la mayoría de los españoles. Y digo la mayoría por no decir en su totalidad. Ya que existen familias donde se educa de forma distinta, con otros valores o estilos educativos que en mi opinión son más correctos. Así pues, los valores antes citados son los que más se aprecian en cualquier familia española media, teniendo en cuenta la región o zona geográfica y en su defecto familia en concreto (no quiero ser tan catastrofista). 

Para ser más preciso voy a describir típicas frases que en toda familia española se sugieren:

En la vida infantil.
-          Mama, me voy a la calle a jugar con los amigos. Respuesta del tutor: Dónde vas, con el frio que hace, a ver si te vas a resfriar, o lleva cuidado con los desconocidos que te pueden secuestrar y sacar los órganos. Inseguridad y miedo.
-          Papa, me voy con pepito a su casa a jugar a la consola. R; no te juntes con ese que su padre es un borracho y su madre una gandula. Desvaloración y desprecio.
-          Mama me quedo a casa de juan a comer mañana por la mañana. R: que has comido? Que te han dado? Carne empanada y patatas mama, R: ya sabía yo que la madre de juan no gastaría carne fresca en darle a mi niño, no vuelvas a ir a su casa, que esa mujer es una rácana. Desprecio, recelo y desvaloración.

En las relaciones de pareja.
-          Cariño, me voy de cena de empresa con los compañeros de curro. R: quien va? no ira el José ese que le gustan tanto las mujeres? Si va ese no vayas, que seguro que te lleva por malos caminos. Además, y yo que hago, me vas a dejar sola aquí! Inseguridad y chantaje emocional, sentimiento de posesión.

Con los vecinos y amigos.
-          Abuela porque la casa del vecino es más grande que la nuestra. R: porque sabe chupar pollas mejor que otros, y por eso tiene más dinero. Envidia y desprestigio.
-          A que se dedica el vecino del 3ºD mama, creo que es doctor. R: si doctor, una mierda de doctor, que me ha dicho la vecina del 1º que no sabe ni recetar un jarabe para la tos. Desvaloración y desprecio.

En la vida adolescente y postadolescente.
-          Mama de mayor quiero ser carpintero. R: carpintero, que quieres ser un fracasado toda tu vida. Pues entonces iré a la universidad y estudiare historia. R: pero hijo que vas a estudiar historia si eso no vale para nada. Bueno pues estudiare ingeniería. R: tu no vales para ser ingeniero hijo, veremos a ver qué futuro te espera con tanta crisis. Fracaso, inseguridad, recelo.
-          Oye quedamos con Eva? Uf Eva, es más creída y estúpida, y encima se pone relleno, además me han dicho que su familia es pobre y ella dice que es rica. Recelo y desprecio.

En el trabajo:
-          Un trabajador medio en su puesto de trabajo: creo que me quieren despedir. Que hijo de puta pepito que lo han ascendido, ya podrían haberme ascendido a mí. Juanita no sabe hacer nada es una inútil, no sabe trabajar. Yo soy mucho mejor (y la opinión de juanita es exactamente igual hacia pepita). desprecio.

En la universidad.
-           Que cabrona María que ha sacado un sobresaliente, seguro que fue porque se camelo al profesor. Y a mí el cabrón ese me ha puesto un 5, pero bueno no estudie nada, si hubiese estudiado más, hubiese sacado matricula y más nota que ella. Yo soy mejor estudiante que ella, pero no saco más nota porque no quiero, que si me pongo se iban a enterar. Recelo, arrogancia vana, pereza, hipocresía, demagogia.

Los ejemplos antes expuestos, nos serán familiares, ya sea a modo personal o a modo de oídas. Al margen de ser estereotipados, cumplen bien con la función que me gustaría explicar.

Estos ejemplos son la base de nuestro proceso educativo, son nuestras raíces emocionales, son nuestra medula. Y parte de ellas, son la causa de nuestra frustración. Cuando nos criamos en un ambiente en el cual priman los ejemplos antes citados, no es de obviar, que heredemos un comportamiento catastrofista, inadaptado, aversivo, estereotipado, prejuicioso y entre otros de envidia. Nos han hecho creer que somos parte de esos ejemplos, y que tenemos que pensar así, ya que es lo normal. Pero puedo asegurar de ante mano, que eso solo pasa en países como España, entre otros. Tampoco quiero decir, que en otros países no pase, ya que estaría mintiendo, pero sí que puedo asegurar que en menor medida. Sino simplemente hablar con los chic@s de Erasmus que vienen a España, y os dará una idea de cómo funciona la educación fuera de España.

¿Por qué la envidia y el recelo, en vez del esfuerzo y la satisfacción?
Esta pregunta es la que llevo planteándome durante algunos años atrás, y aunque aún no se la causa objetiva, creo que he comprendido la causa subjetiva y es la que voy a explicar. A fin de cuentas es; pereza, irresponsabilidad, infelicidad y contaminar.

En muchas ocasiones de nuestra vida, somos conscientes de nuestras limitaciones momentáneas o concretas, y ese sentimiento nos hace sentir mal. Así pues, cada vez que nos sentimos mal con nosotros mismos, y con dichas limitaciones, podemos actuar de dos maneras. Una de ellas es intentar solucionarlas y poner alternativas para mejorarlas, y superarlas. Con la idea de volver a sentirnos bien con nosotros mismo. La otra es las que solemos utilizar los españoles. Es decir, me siento limitado, en vez de solucionar mi frustración voy a justificarla con alguien que este peor, mejor o igual que yo.  Me da igual quien sea, amigo, familia, conocido, desconocido, me da igual. Voy a echarle la culpa de mis males y de mis frustraciones a alguien (llámese presidente del gobierno, partido político, jefe, amigo, vecino, tío, padre, profesor, corriente ideológica, científico, etc.) a todo el mundo externo a mí, salvo a mí mismo. Este es el cáncer del español, ceder las responsabilidades de uno mismo a alguien externo a él. Con el fin de desprenderse de dicha limitación o frustración aunque sea ilusoriamente o emocionalmente, dejando de lado la parte más importante, que es superarla y solucionar el problema. La idea del español medio es sentir la menor culpa posible en el menor tiempo posible. Aunque el problema siga ahí, lo importante es no sentir culpa. Como si la culpa fuera una enfermedad degenerativa incurable. A lo que se contrapone de lo que hace la gente más civilizada. Que es, mejorar en cuanto al camino que hemos conseguido avanzar. O lo que es lo mismo, aprender de nuestros errores y con ello evolucionar a ser mejores personas, trabajadores, padres, madres, alumnos etc.


Otra ilusión que solemos tener los españoles es la siguiente. Una vez que te evades de la responsabilidad (llámese ira, frustración, cabrero, problema, culpa), se espera a que se pase por sí sola, o que la solucione otro, pero no uno mismo. Esto es la actitud del español medio. Tengo un problema, le echo la culpa a mi vecino, una vez que ya dejo de tener el sentimiento de culpa, espero a que se solucione por sí mismo. No pongo ningún método para que se solucione, y peor aún, no acepto mi equivoco y reconozco que puedo cometer errores. Esto último, es la arrogancia vana típica del español medio. Creer que se es mejor que cualquier persona, sin necesidad de demostrarlo objetivamente. Y si encima nos demuestran que son mejores que nosotros, no reconocerlo nunca jamás, y además desvalorar al individuo o hacer parecer que no es para tanto su labor. Con el fin de bajar la autoestima/autoconcepto del que es mejor que nosotros  para que se sienta mal consigo mismo, y así volverlo a limitar/frustrar para un futuro no muy lejano. Con el fin de que no mejore o evolucione, y así, estar nosotros tranquilos. Todo lo anterior puede resumirse como; ni cómo, ni dejo comer. Refrán muy popular en España, y poco corriente en Europa.




Porque el español medio suele ser un amargado.

Además de lo anterior, hay que tener en cuenta otra característica. El español medio no disfruta de su vida, si no, de lo que los demás opinen de ésta. Cuando un español medio se va de viaje por vacaciones, no está pensando en disfrutar como es de esperar, si no de terminar ese viaje y alardear de éste con su círculo social más cercano. Ya sea a modo de fotos, experiencias o demás cinismo típico. Este fenómeno tiene una explicación que al menos yo la veo clara. Cuando un individuo no es consciente de sí mismo (presente, ahora), sino de un pasado (recuerdos, experiencias vividas) o un futuro (que voy hacer dentro de X minutos, horas o días, e incluso meses o años) no es posible disfrutar de nuestra vida. Solo con la excepción de haberlo planeado previamente. Con esto quiero decir, que si uno mismo no es consciente de lo que ocurre en este mismo instante, no es posible que disfrute de su vida como tal. Ya sea una experiencia agradable o desagradable, hay que ser consciente de esta para poder disfrutar de lo que se llama vida. Y si no estáis de acuerdo, preguntarle a alguien de 3º edad, o a nuestros padres, ¿que cambiarían en sus vidas? La idea es clara, o disfruto de lo que hago día a día, o desperdicio mis días, esperando a hacer cosas que me agraden más que mí día a día. Esto último, es lo que solemos hacer, esperar a hacer cosas que sean más agradables que las que hacemos todos los días. Lo que dejamos de lado es que la vida en una sucesión de experiencias, y cuando las experiencias negativas se superpones a las positivas, la balanza de la felicidad se decanta por la angustia, el sufrimiento y la amargura. Emociones que como buenos humanos somos capaces de adaptar a nuestro estado anímico. Es decir, el humano es capaz de pasar tanto sufrimiento, que se puede llegar a creer que la vida es sufrimiento y angustia. Y cuando pasa algo agradable cree que es porque ese día le ha tocado, pero que los demás seguirán igual que los anteriores. No cree en que todo puede mejorar. Prefiere vivir de lo que ya fue, en vez de lo que estoy haciendo. Que al fin y al cabo es la realidad.

¿Se podría decir que el español medio tiene miedo de ser feliz?

                Eso es lo que nos han enseñado y por ello en algunos casos sí. ¿Por qué?  ya sea por historia, cultura, educación, pereza, nos han hecho creer que la vida es dura, amarga, desagradable, y que si alguna vez es beneficiosa o buena para nosotros, es una falacia, y que no nos habituemos. Porque vendrá alguien o algo a jodernos ese momento. Ya sea con comentarios, opiniones, desvaloración, recelo, angustia, experiencias catastrofistas, etc. La idea es joder, para  estar seguros de que nadie es feliz, ya que nosotros tampoco lo somos. Quede claro una cosa, la vida no es dura, ni amarga, sino es como tú quieres que sea. Hay una moraleja muy  bonita que voy a escribir para ejemplificar lo antes citado. ¿A quién envidia un mendigo? Pues a una persona que tenga más riqueza. ¿Seguro? Pues no. A un mendigo que tenga una vivencia más agradable. Esto es la esencia de lo anterior, no envidiamos a quien es muy feliz o tiene más cosas (por ejemplo a un monje budista), si no a nuestro vecino que tiene una vida más agradable. Y lo más penoso es que adoramos a quien tiene una vida de lujo, como por ejemplo un cantante famoso, un futbolista etc. Que ni siquiera saben quiénes somos, pero son ricos por nosotros. Esta es la realidad hipócrita del neoespañolito, adoro a los que están en la cima, y jodo a los que están en mí alrededor. O incluso ayudo al desconocido, puesto que no sabe nada de mí, y jodo a mi vecino o amigo. Cuando deberíamos de ayudar a los que estamos igual, o son más cercanos,  para poder conseguir llegar a ser alguien como los que adoramos. Esa es la idea del europeo, ayudo a mis vecino para que este tenga una vida más agradable, y no lo jodo para que este peor que yo. Este es el dilema que la gente extranjera no entiende de España. Y lamentablemente es nuestro símbolo.

Segundo estadio del español. Comienzo a  ver el sol en este cielo de nubes negras. 

En este epígrafe explicare las posibles alternativas que observo, y aunque no son la panacea, ayudan.

A todo lo anterior es a lo que llamo la envidia de España. Si recordáis bien el principio del ensayo, hablaba de que cuando se trasciende por encima del sentimiento de envidia, se llega a uno que tampoco es muy agradable. Este es el egoísmo. El egoísmo, es aquella sensación que tenemos cuando todo lo bueno lo queremos para nosotros y lo malo lo evitamos (y no lo desviamos hacia otros, si no sería envidia) cueste lo que cueste. Es decir, intentamos atraer a nuestra vida todo lo que es confortable y agradable, e intentamos evitar de algún modo todo lo que nos angustia o nos hace sufrir. Esta etapa es a la que llegan muchas personas españolas. Ya sea  gracias a la cultura, a una buena educación, a un autodidactismo, a salirse del rebaño, a desarraigarse de los valores tradicionales e inventar sus propios valores, a romper con las normas preestablecidas, a vivir su propia vida, a ser independiente etc. He de anticipar que puesto que no es la panacea, habitualmente las personas que están es este estadio, son personas con gran cultura, gente humilde con conocimientos amplios del mundo, con iniciativa, en general gente que ha entendido que la vida no necesariamente es desagradable. Sino que existen alternativas, las cuales  buscan y  logran.

El estadio del egoísmo, en contraposición a lo que he dicho, es bueno, pero no es la panacea. Ya que nos da la oportunidad de pensar en nosotros mismo de un modo interoceptivo. Cosa que el estadio de envidia no nos dejaba, ya que perdíamos mucho tiempo en joder a los demás. O en su defecto en aparentar algo que no nos creíamos ni nosotros mismo. Ya en el estadio de egoísmo, al menos tenemos tiempo de pensar en sí mismo como individuos del cosmos y como parte de una sociedad. Aquí empezamos a desplazarnos tanto intelectualmente, como socialmente de los demás. Hemos escalado en la montaña de la realización personal, y empezamos a tener la oportunidad de mirar hacia atrás. Cosa que antes en el estadio de la envidia, no podíamos hacer, puesto que todo nuestro círculo estaba en la misma manzana. Cuando el individuo esta en esta postura, comienza a reflexionar todo aquello que antes le preocupaba y a poner soluciones a todo aquello que antes le creaba angustia y sufrimiento. Además, entiende que las personas son de un carácter distinto a lo que ahora nosotros sentimos. Y por ello, muchas de ellas ya no consiguen entendernos. Por otra parte, también comprendemos que todo aquel que no logra entendernos o que ahora nos desvalora, es por el mal que está pasando (estadio anterior) que si él quiere, llegara un momento, que comenzara a entenderlo todo (como nos ha pasado a los que estamos en este estadio). O por lo contrario, se quedara estancado en el mal de la envidia (como gran parte de los españoles). En mi opinión una buena educación hace que un niño parta de este estadio, y se desarrolle con mayor rapidez a una persona civilizada. Como por ejemplo los europeos civilizados, claro ésta. Y muchos españoles que han tenido la suerte de comenzar sus vidas por este estadio. En el cual no me incluyo, más bien, en el de avanzar desde la envidia hasta éste.

El estadio del egoísmo, es pasajero y a su vez selectivo. Comienzas a valorar el tiempo, las amistades, los trabajos, las experiencias y comienzas a ser consciente de sí mismo. Desprecias lo que no te beneficia y vas acercándote a todo lo que se puede sacar provecho. Este estadio también se podría definir como absorción de la esencia de la vida. Estas cogiendo de todo el prado, solo lo que es bueno para uno mismo. Y además estas aprendiendo a desechar lo negativo, las malas hierbas o lo que nos crea frustración. Con el fin de mejorar nuestra existencia. Empiezas a saborear lo que se conoce como libertad. Comienzas a tener iniciativa, comienzas a darte cuenta de que tiene capacidad de elección. También, entiendes que no eres perfecto, que nos equivocamos, que tenemos errores, pero la característica básica es que intentamos corregirlos y mejorarlos. Se podría decir que entendemos que hay muchos senderos y cada uno debe de ir eligiendo a cuál de estos quiere acercarse.

Cuando comentaba que el estadio de egoísmo es pasajero, es a lo que platón describe en el mito de la caverna, cuando el prisionero sale de ésta y ve el sol. Ya que le queda un largo camino para volver al estadio de la envidia ( pero ahora reforzado de nuevos valores)  para ayudar a todos aquellos que quieran avanzar a un estadio superior y más satisfactorio.

Como no es para menos, los estadios superiores no significan que nunca puedas dar un paso regresivo a un estadio anterior. Ya que si vuelves a rodearte o dejarte influir por gente negativa u amargada, en muchas ocasiones es posible que vuelvas a un estadio de angustia, insatisfacción, incomprensión etc. Ya que si no eres consciente y no eres capaz de gestionar las irregularidades de la vida y te dejas llevar por la inercia de la opinión de los demás, es muy probable que todo lo que has avanzado, no valga absolutamente para nada. Solo para recordarlo y volver a alardear de algo que ahora no posees. Comportamiento típico de un español medio.


Dastin.

martes, 15 de octubre de 2013

LA GENERACIÓN DE LOS POSESIVOS Y ESCLAVOS DEL PERDER EL TIEMPO.

LA ESCLAVITUD MODERNA.

El título de este ensayo, y su desarrollo, no es más que una reflexión sobre los pertinentes fallos que estamos obrando a día de hoy en nuestra sociedad, y sobre todo las generaciones más jóvenes, en las que me incluyo y que en mi opinión son desfavorables. Estos son los de una generación flexible a los cambios superficiales de la tecnología, moda, ciencia, sociedad etc. Y dificultosos a los cambios más básicos a nivel personal; morales, metafísicos e incluso del aprender a vivir. 

En primer lugar, y el error más obvio es el del uso de los posesivos y ávidos de dinero. Entendemos nuestro entorno social y personal por medio de los susodichos posesivos; El posesivo es reconocer que algo te pertenece, por ejemplo: éste es mi coche; ésta es mi novio/a; ésta es mi casa; éste es mi trabajo; éste es mi móvil etc. Muchos de los ejemplos antes citados estarían bien estructurados por medido de los posesivos, como por ejemplo los objetos, pero no obstante seguimos utilizando dicho lenguaje con las palabras animadas; mujer/marido, perro/ mascota, hijo/a, etc.  Intentamos de un modo más o menos dictatorial ser poseedores de lo que en mi opinión no debería de serlo. Y cuando nos han criado en una sociedad de posesivos, intentar cambiar dicho habito, puede hacer que  nos enojemos y en muchos casos podemos entra en un clima psicológico bastante hostil y desagradable.

 Me atrevo a decir, que un 80% de la sociedad que tiene un comportamiento hostil con los demás, es porque aún no ha entendido que no se puede poseer a personas, y que no se deben de tratar igual las posesiones materiales, que a las personas. Además de que en rango de importancia, un coche es menos importante que cualquier ser vivo. Si eres capaz de entender lo anterior, los posesivos dejaran de tener el valor que hasta ahora le hemos dado. Y posiblemente tu comportamiento no volverá a ser el mismo que en otras situaciones en las que has llegado a dar más importancia a un objeto que a un ser vivo. Primero porque nadie posee a nadie, y si lo consigue hay un grandísimo problema, ya que de ahí, parten muchas de las enfermedades y trastornos emocionales tan en auge a día de hoy. Ni tu novia es tuya, ni tu hijo es tuyo, ni tu perro es tuyo. Si no que mantienes una relación reciproca de intercambios varios, de los cuales los dos (ambos)  deben de salir igualmente beneficiados. Si no es así, hay un problema.

En segundo lugar, y no menos importante, es el uso del “tiempo” como tal y la inversión del mismo. Invertimos nuestro tiempo en acciones más o menos trascendentes en nuestra vida, y en otras ocasiones en acciones meramente inertes, de las cuales solo obtenemos sufrimiento, incomodidad, esclavitud moderna o demás quehaceres. A modo de ejemplo el tema del trabajo (Labor), aunque podría hablar del ocio, pero éste último se supone que es voluntario, así que lo dejare al margen. Un ciudadano medio trabaja y en la mayoría de las veces no está seguro de porque trabaja, si no, que trabaja por que hay que hacerlo o en su defecto más obvio, para conseguir dinero. Mi juicio antes esta alusión es la siguiente: Una persona debe saber porque trabaja o al menos cuáles son las metas más cercanas de porque trabaja (inversión del tiempo). En mi opinión: se trabaja por varias razones pero las reduciré a dos: Por placer o por necesidad. Ya que como es de obviar lo ideal sería trabajar por placer, en esta vertiente no voy a entrar ya que es la más saludable. Sin embargo, voy a desarrollar la otra propuesta.

Ya que trabajamos por necesidad al menos debemos de entender para o con qué fin trabajamos. Aquí es donde entra lo de la esclavitud moderna: ¿A más trabajo más gastos tengo? ¿Con el dinero que cobro no me da para sobrevivir? ¿Para trabajar por X€ mejor no me levanto? Estas son las preguntas más frecuentes que nos hacemos a la hora de trabajar. Pero ¿verdaderamente necesitamos el dinero o al menos todo aquello que compramos y los objetos en lo que nos lo gastamos? 

Mi opinión es que no. Me explico. Cuando uno trabaja, se crea la ilusión de que ese poder adquisitivo que tiene en ese momento determinado, va a ser eterno y con ello, no se filtra adecuadamente lo que debería de ser o no, una necesidad. Una necesidad a mi entender, es aquella acción, valor, u objeto que necesitamos irremediablemente para nuestra supervivencia. Así pues, dudo que todo lo que compramos o poseemos sean necesidades. Con lo anterior, quiero decir que en muchas ocasiones, ni necesitamos trabajar, ni necesitamos dinero, dicha necesidad es solo la ilusión que antes comentaba, la que nos provoca el gasto o la necesidad de poseer.
He de aclarar, que el tema principal de este escrito es la administración del tiempo, y la valoración gasto beneficio. Pero para contextualizar necesito entrar en terreno. Un ciudadano debe entender que su tiempo es tan valioso como el de cualquier otro, así que debe de molestarse en pensar en que gastarlo. Mi filosofía sobre el tiempo es la del -gasto beneficio-, que consiste en lo siguiente:
-          Necesito X objeto que tiene un valor de XXX. Pues tengo que invertir mi tiempo en hacer un intercambio de servicios (trabajo) para poder conseguir aquello que en ese momento deseo. Y para ello cada ciudadano lo soluciona de su forma más personal. Lo más normativo es trabajar. Si trabajo 3 meses consigo X dinero para comprarme X cosas. Y así sucesivamente. <Y el gran problema> Llega en  un momento en tu vida que te creas la ilusión de que necesitas todo el dinero o más que vas ganando y aun así no consigues cubrir todas aquellas “necesidades” que te has creado (deseos) y así es como te conviertes en un esclavo moderno de por vida. O por consiguiente la ambición material sobrepasa la ambición espiritual. Entendiendo espiritual cualquier inversión de tiempo que no requiere ningún gasto material  o monetario. Si en la balanza material /espiritual se le da más peso a la material, sin justificación básica de supervivencia, existe un problema.

¿Cómo mediar con los deseos/caprichos/ necesidades? A modo de ejemplo: quiero conseguir una moto que cuesta 2000 euros. Pues tienes que trabajar x tiempo para poder conseguirla. Y antes de proseguir con el intercambio preguntarse a sí mismo;  ¿Qué beneficio me da este recurso? Cada uno su idiosincrasia. ¿Cubre la necesidad que quiero? Más de lo mismo. ¿Merece la pena invertir mi tiempo en ello? Cada cual valorara su tiempo de un modo y así actuara (ésta última es fundamental). Pues con ello cualquier servicio, objeto o acción, hay que preguntarse primero si merece la pena invertir el tiempo de cada uno, y si ese tiempo invertido satisface la necesidad que quiero cubrir.

Yo personalmente, prefiero estar viajando, paseando, haciendo ejercicio, leyendo o demás quehaceres, antes que trabajando. Si tú eres de los míos, aplícate el cuento. El 60% de las cosas que me gusta son gratis, y el otro 40% no, por ello las hago cuando tengo dinero, mientras tanto hago otras que también me gustan. A eso lo llamo tener alternativas hacia la vida. Si uno es capaz de plantearse cientos de alternativas le va a ser mucho fácil y más placentera la vida. Si por el contrario no cuentas con alternativas o siempre haces las mismas, gastaras más dinero y tiempo en actividades inertes, así que debes de plantearte un método en el cual seas tú el que decida su propia vida, y además hagas lo que te guste. Que en mi opinión, es lo más importante. Si por lo contrario inviertes más tiempo en obtener dinero, pues tendrás menos tiempo en invertirlo en tareas que te satisfagan y te gusten.

Cabe destacar, que este estilo de filosofía está pensado para gente que es capar de ser flexible y que tiene una resistencia al cambio mínima. Hay gente, que tiene hipotecas, crédito o demás facturas que opinaran que necesitan miles de euros cada mes para poder vivir. Yo les sugiero que en su momento si hubiese pensado en el <coste beneficio> quizás no hubiesen dado ese paso. Y si lo han hecho solo les deseo suerte en sus vidas, ya que no son las población diana de la que hablo. Si no la gente que aún tiene la suerte de no tener esas obligaciones monetarias, o responsabilidades. Éstas son la población a la que va dedicada el ensayo, así pues, que piensen un poco a la hora de ser unos “esclavos modernos” ya que puede evitarse.
Ahora bien, ¿es que me gusta tener lo último en… moda, tecnología, electrónica, servicios, gimnasios, contratos de móviles, seguros, suscripciones etc.? Pues debo adelantarle que aunque no lo sepan, son “esclavos modernos”. Pero ¿es que este estilo de vida me satisface mucho y me hace feliz?, pues adelante, cada uno tiene su perspectiva. Con ello ¿abogo por una vida austera? No necesariamente. Ya que si eres capaz de invertir tu tiempo para conseguir X y conseguirla, hará que la ambición de crearte nuevas ilusiones o deseos inertes, sea menos probable.

La idea base es la siguiente, ¿en qué consiste la vida? En sucesiones de tiempo constantes. Esas sucesiones de tiempo puedo invertirlas en mi bienestar, en el de los demás o en nada. En el caso que toque invertirlo en nada, mejor será invertirlo en producir bienes y servicios. En este caso trabajar. Ya que trabajo, al menos voy a intentar aprender ese oficio para que la tarea me sea más amena. Una vez así, y con las necesidades más básicas satisfechas, vuelves a invertir tu tiempo en tu bienestar y en el de los demás. Y así las veces que se creas convenientes dependiendo de nuestras necesidades, deseos o estilos de vida. Si eres más materialista pues invertirás más tiempo en trabajar para conseguir dinero, si eres normal de materialista pues invertirás menos tiempo o lo que se conoce como tiempo parcial, y si no eres nada materialista pues prescindirás casi al extremo de tener que trabajar, o al menos solo en intervalos esporádicos. ¿Hay que trabajar siempre? Pues si quieres cubrir necesidades es bastante importante trabajar, pero sigue siendo un intercambio de bienes y servicios. No obstante, existe la alternativa de la subsistencia (auto cultivo), pero a fines es la misma que la de la rutina de trabajar a diario, lo beneficiario es que eres tu propio jefe. ¿Es necesarios trabajar de por vida? la sociedad nos dice que sí, pero cada individuo puede construir nuevas alternativas y desviar el orden de la sociedad a lo que uno necesite, con el fin de emplear ese tiempo al que llamamos “vida” en lo que verdaderamente importa. Que son: el Yo y sus circunstancias, Y si nos las cambio a ellas, no cambiare yo. Modificación de la famosa frase de D. Ortega y Gasset.


Dastin, a 15/10/1013.

martes, 18 de junio de 2013

Breve reflexión sobre la película: Saló, y los 120 días de Sodoma.



Salo, y los 120 días en Sodoma,  en mi opinión es un clásico del cine, y además una oportunidad de dar rienda suelta a la imaginación.

Contextualizando un poco, está basada en el libro del Marques de Sade, y de la época Fascista de la Italia de 1940. En principio, la película interpreta como argumento principal el Fascismo italiano de Mussolini, no obstante, creo que solo se evidencia marcadamente al final de la película, con los métodos ortodoxos de asesinar a las personas de dicho periodo histórico. Sin embargo, éste está implícito durante toda la película.

En primer lugar, el contexto  de la película es un micro estado en una casa cualquiera, donde se ve dominada por el libre albedrio y la anarquía. Este “gobierno” viene liderado por cuatro individuos con serios problemas mentales, concretamente: Parafilias graves, Psicopatía, y porque no, graves problemas de locus control o autocontrol. Además, se nutre de participantes que facilitan que los trastornos de estos líderes estén en el clima adecuado y se desvincule la problemática (caos)  a una normalidad o aceptación lógica, y racional, por medio de una serie de normas o leyes que estipulan éstos mismos.

En referencia a las normas, estas son impuestas por el poder o control de los cuatro líderes, las cuales son elegidas por cuatro enfermos mentales, así púes, si nos basamos en la ética y la moral de las que las dictan o estipulan, el micro estado está siendo gobernado moralmente apropiado o racional. Si conseguimos desvincular este ejemplo, y lo trasladamos a un estado donde prima un fascismo o cualquier ideología totalitaria, pasaría exactamente lo mismo. Las leyes se cambian o amoldan según los mandamases o líderes, y en su defecto su juicio. Sin embargo, se establece una "democracia" en la elección de las preferencias en cuestiones de elegir por unanimidad o mayoría absoluta los referentes castigos o perversiones a poner en practica., cuando los esclavos no cumplen con las debidas normas.
Otro dato obvio, es la jerarquía de poder y los participantes de este micro estado. Los líderes eligen a una serie de chicos, los cuáles serán sus guardaespaldas y cumplirán cualquier tipo de orden que los lideren manden, cualesquiera que ordenen. Este dato es fácil de trasladar a un régimen fascista, donde como se ha estudiado infinitas veces, los soldados de los gobiernos obedecían las ordenes de los rangos superiores y éstos las practicaban sin rechistar. Además existe un experimento muy conocido en el ámbito de la psicología en el cual, se evidencia que solo la orden de alguien que nosotros intuimos que tiene un estatus elevado y/o cierto dominio del contexto (autoridad),  nos es suficiente para obsequiarlo con nuestra responsabilidad, al margen de los actos, y obedecemos como pobre mentes inconscientes. (Milgran 1963, obediencia a la autoridad).

Ya con las posiciones, estatus y roles de los participantes podemos comenzar con el desarrollo de la película.

El contenido de la misma se evidencia un orden anárquico o más bien del libre albedrio amoral, donde se establecen una normas de unos sujetos con problemas psicológicos graves, dichas normas normalizan las actividades que se van a seguir en la mansión, y como deben de actuar cada miembro de este micro estado. Aquí, se observan ciertos fenómenos propios de la psicología social, entre ellos, los fenómenos de influencia social de algunos autores del ámbito. Como normalidad, complacencia, conformismo, desindividualización e incluso despersonalización. Este último es el más notable, ya que los miembros del grupo dejan de ser individuos y empiezan a asimilar las normas de los líderes, actuando a sus razonamientos, ordenes etc. y además, sin cuestionar nada. Sin embargo, debemos de entender, que en este caso los chicos y chicas que aceptan las normas están sometidos directamente al poder y autoridad, y sobre todo por las armas o peligro de muerte si no obedecen las normas. Este aspecto es el que se puede desfragmentar para poder racionalizarlo. En la peli los que tienen los trastornos graves son los líderes, y la mujer que cuenta las historias en la sala de orgias (aunque esta es posible excluirla, ya que está comportándose en referencia a su rol). Pero los soldaditos, aceptan las órdenes y las ponen en práctica. Violan a los sirvientes, toleran la sodomía, y aceptan la homosexualidad. Esto tiene una explicación razonable, los soldados que aplican la ordenes, las siguen por el hecho de ser privilegiados, se podría explicar con el refrán “dame pan y dime tonto”, o “ande yo caliente, ríase la gente” pero si analizamos la situación, son éstos los que poseen las armas de fuego (poder explicito) y si quieren son los que podrían dominar la situación y liberar a los “prisioneros”, pero no es el caso. Ya que el morbo gusta, y además, es contagioso si se legitima y se evade la responsabilidad a otros. La legitimidad de la responsabilidad es un fenómeno curioso que nos da la oportunidad de hacer y deshacer, evadiéndonos a lo más ínfimo la responsabilidad de nuestros actos. Aunque seamos conscientes de que nuestros actos estén mal, el hecho de que tengamos un respaldo que nos quite la culpa o resentimiento de nuestros actos, es suficiente para actuar y seguir actuando del mismo modo. De ahí las normas sociales. Que aunque implícitamente se cree, que si un estado se queda sin gobierno, el ciudadano no se alarmara, ni se comportara como un primitivo, si no que se autorregulara por ser conocedor de las normas sociales y entenderá que si no hay nadie al mando, tenemos el deber de autodirigirnos en función de lo aprendido. Pero si por lo contrario, nos dan “el permiso” de comportarnos como primates y además nos quitan el peso del castigo por obrar mal, es cuando un estado puede convertirse en un Caos.

En segundo lugar, y entrando en lo más explícito de la película, que son las conductas sexuales, sodomitas, sumisas y repugnantes. Éstas, en realidad no son crueles o sádicas, si no que se producen de lo más natural (salvo algunos casos). Los líderes, creen conveniente que su poder es suficiente para saciar el hambre de lo moralmente incorrecto o prohibido. Pero salvo las atrocidades del final, o algún acto puntual de asesinato, las conductas sexuales que se practican son medianamente normales. La referencia principal de los lideres, es la obsesión con el culo, o más concretamente el ano. ¿Por qué esta parte? Pues porque es y sigue siendo un tema tabú y crea morbo. En el caso del voyerismo, es un ejemplo claro de parafilia. La sodomía de los esclavos al comportamiento de animales (perros), es otro ejemplo de psicopatía y parafilia en el cual se establece un control total sobre el humano, y en el que se obtiene el poder por encima de otro humano y causa una sensación placentera en la cual eres dominante de otra persona. Se suele ver mucho en películas de sadomasoquismo y dominante-sumiso.  Suele ser un síntoma de las personas sumisas, psicológicamente dominables y con baja autoestima, además de falta de confianza, y sobre todo en conductas típicas de maltratadores de violencia de género y psicópatas o asesinos en serie (Ted Bundy, o en la película de pulp fición).  En referencia a la coprofagia, ésta es otro tipo de parafilia, en la cual predomina una excitación por defecar en el cuerpo de otro, o alimentarse de las propias heces o de las de otro sujeto. Lo que pasa en la película es que mediante la influencia social, al final terminan comiendo todos, pero se podría explicar por la  la teoría de contagio, en la cual, cuando un sujeto hace una acción inoportuna y se refuerza por otro miembro del grupo, si la evaluación de los demás, es de una disposición favorables, se termina actuando como tales, sin perjuicio o prejuicio alguno sobre los participantes (véase la película Viven, y la antropofagia).  En general las prácticas sexuales, se pueden basar en los dioses y cultura arcaica, donde por poner unos ejemplos; Dios Pan, Dionisio o el fenómeno de la androginia, son los pioneros en dichas prácticas sexuales. Además, se toma como referencias perversa el ser poseedores de la virginidad de los esclavos, e incluso establecen matrimonios sagrados en referencia a las leyes bíblicas, las cuales manipulan para poseer la oportunidad de mantener relaciones sexuales con los recién casados, al margen de la voluntad de los esclavos, y en función de lo que el sacramento estipula como purificación de una relación. Además, tienen muy en cuenta la virginidad de los esclavos, dando a entender, que ser el primero en desvirgar a una persona es un símbolo de poder y dominio de los mas hermoso de un humano (Vease Caligula, la pelicula) en la que se observa como este emperador Romano, hacia lo mismo a las mujeres mas hermosas de la roma antigua, desflorando su virginidad como medio de grandiosidad  y autoridad por parte del emperador Romano.

 Los líderes no se deben de estereotipar como homosexuales o algo por el estilo, sino por la libre expresión del sexo y su sexualidad, mediada por la sodomía hacia los esclavos como símbolo de poder o divinidad (anarquía sexual, pansexualidad llevada al extremo etc.). La ilusión de divinidad, es una caracteristica de   algunos trastornos psiquiátricos, que se conoce como megalomania, y es propio de los trastornos obsesivos y de algunos trastornos psicóticos, tipo paranoide o delirium e incluso algunas esquizofrenias.  Cabe destacar, una especie de perversión travestí, cuando obligan a casarse los lideres vestidos de mujer, con algunos soldados. En la cual, aun se evidencia mas la pansexualidad de los mismos.  Pero en este caso se cae en un error brutal, en el cual, dichas  prácticas sexuales solo serían éticas o morales, si todos los participantes poseyeran su voluntad de actuar y no es el caso. Ya que se practican y normalizan por la fuerza y el miedo o temor. De esto, que se le atribuyan a los líderes los pertinentes trastornos mentales, y que el director ejemplifique la película con una desvinculación sexual de lo que se puede convertir un estado, si toman el poder individuos no aptos a las responsabilidades y/o habilidades pertinentes para ejercer dicho puesto.

En mi opinión, todo lo anterior son simples ejemplos de todos los que incluye la película, pero quizás sirva al lector de guía para poder entenderla y disfrutarla un poco mejor. No obstante, no he destacado el final, ya que me parece obvio explicar cierta conducta y además bajo ningún concepto me parece legítima o apropiada. Pero destacando algunos aspectos del final, y al margen de las atrocidades, se ejemplifica como la influencia de los trastornos de los líderes, puede amoldarse y traspasarse a otros individuos del régimen (soldados, participantes secuaces) con la simple experiencia, observación y asimilación de los actos atroces, interpretándolos como normativos o lícitos. En los cuales, se toma como eje o modelo, la conducta de los mandamases o lideres, y el cerebro límbico (o reptiliano) es capaz de asimilar ciertas conductas que anteriormente eran filtradas como inmorales o irracionales, (sensación negativa) y volver a asimilarlas como éticas y/o excitantes, (sensación normativa) como intenta hacer ver el director, en la conducta de uno de los lideres con un soldado.

Para terminar, destacar, que los símbolos mas importantes en esta peli y a mi juicio, son: autoridad, poder, persuasión, legitimidad, sexualidad extrema, violencia, asesinato, sodomía, sadomasoquismo, misantropía y amoralidad e irracionalidad. Véase cuadro (El Bosco, El jardín de las delicias). En éste último se ejemplifica todo lo que sucede en la película, siendo interpretado por el autor como el infierno, purgatorio y paraíso, del libro sagrado de la biblia.





Y en definitiva, como se observa en el final, una vez que sucede el Armagedón, todo vuelve a la normalidad, y como si no hubiese pasado nada.

Dastin.